Horas químicas

el crimen sí compensa

with one comment

Y sigo febril. No sé si se aplica aquí la misma fórmula que se ha ido empinando desde la veintena , donde a cada día de fiesta y desmadre le corresponde al menos medio de reposo. Siendo muy generosos -porque es verdad que desde los 30, muchas veces la relación es de 1:1-, no debería ni de sorprenderme: son 13 días prácticamente non-stop, acumulados, y cada uno más bellaco que el anterior, más criminal que el que precede, más asesino, arriesgado, funambulista.

Llevo cuatro en la cama, tocando fondo los dos últimos, limitadísimo. Me deberían quedar dos más, que no puedo o quiero permitirme, porque ya estoy en la sopa de sobre, y de ahí se pasa al suicidio, directamente: mientras el mundo hace sus cosas de fin de semana no se puede estar en la cama borracho de fiebre y de bacterias. Es malo para el ego y la propia imagen. Casi delictivo, sí: si el fin de semana sigo enfermo, pienso dar rienda suelta a mis delirios, y acudir lamentable hasta los juzgados de Plaza de Castilla, a querellarme contra mi propia persona.

Peor, no tengo el apetito -tal vez sí las ganas, o sí el querer, o sí la necesidad, pero sin apetitos poco hay que hacer conmigo, se lo digo desde ya a cualquier candidata a futura ex- de fumar ni de masturbarme. Tampoco de cocinar, recoger, jugar con mis consolas, leer nada que no sean cómics -y preferentemente ya leídos, que no da mucho de sí la cabeza-. Pero, eh: cigarrillos y pajas. Algo que hasta los curas tienen permitido. Esto soy, menos hombre que un sacerdote. Y la fantástica sanidad pública madrileña -reitero que todas mis ex juntas no son tan  hijasdeputa como lo público madrileño- me ha dado cita para el LUNES POR LA TARDE. Para conseguir una triste receta de amoxicilina con ácido clavulánico, que es lo único que necesito para atajar esto.

En serio, y a riesgo de incitarles a un delito contra la salud pública: si alguno de mis lectores tiene, aunque sea, tres tristes comprimidos de amoxicilina con ácido clavulánico -mis bacterias se descojonan de la amoxicilina normal, la encierran en el baño de los chicos; le hacen wedgies con el tanga- que se ponga en contacto conmigo. Y le recompensaré de múltiples formas: con cigarrillos, con un autógrafo, con los libros de mi ex, puede que hasta CON DINERO.

Déjenme ser su Kingpin, y no sólo pondré la ciudad a sus pies, sino que les presentaré cachondas asesinas ninja, o macizos abogados ciegos. Todo por un poco de amoxicilina (con ácido clavulánico). Venga. Va.

Anuncios

Written by Javi Sánchez

abril 23, 2009 a 8:58 am

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. Joder, me encanta cómo escribes y las movidas tan sucias que cuentas. Gracias.

    denosque

    abril 23, 2009 at 9:56 am


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: