Horas químicas

Archive for the ‘Trámite’ Category

Historias de la ciudad fantasma (I)

with 7 comments

En las últimas dos semanas he entregado mi identidad de internet a una mujer barcelonesa, que se la llevó en una blackberrry a cambio de una noche; he bebido en una herrikotaberna rodeada de bosques (y lo que quiera que oculten) con una bilbaína de visos limitados y sexo mediocre; he padecido alergias y daños sin freno hasta cambiar la piel y el exoesqueleto como las serpientes y las arañas; fui arrinconado con dos piernas fabulosas en un oscuro sofá madrileño hasta sentirme presa y tonto y pasado, todo por cuatro besos; he bailado ilegalmente en un túnel entre luces de colores, también policiales, y de la misma legalidad que el baile fue lo provocado por mi desconocida compañera de baile; y he vuelto durante un mes a mi ciudad natal a ganarme las lentejas, olvidarme de que me han jugado (sin que yo, por una vez, quisiera, no esa noche al menos), y abrirme el cráneo para limpiarlo de cabellos negros antes de caer en la antigualla emocional recurrente.

Y ahora el tiempo se descomprime. Un mes en Salamanca, en agosto, se lo aviso por si se les ocurre, no suele dar ni para un punto y coma del párrafo anterior. No es mi vida, ni puede serla ya: en todo caso esta ciudad es la mayor de mis ex, a la que más quise, y la que más me desgarró la genitalia con anticonceptivos de herrumbre y espino. Hasta el exilio.

Por el lado bueno, no hay boca ni nombre, de ahora o antes, que le aguante la comparación a estas piedras, que pueda haberme dado más o quererme menos. Es como vivir en un esqueleto monumental en el que nada vivo puede tocarme -claro que eso no incluye a lo futurible, tan desconocido que no sé si es vivo o muerto, y ya me está liando la melena negra el teclado otra vez, joder-.

Por el lado malo, vivía a golpe de blues hipertrofiado a toda hostia, y el cambio de velocidad repentino, ya lo dicen los anuncios, es garantía de accidente. Voy a tener que fumar muchos cigarrillos y escribir demasiado para que estos días lentos y cableados pasen rápidos.

PD: Me pide una amiga cercana un riff-raff de posts de odio y escupituits ante lo ya sabido: la mierda inherente a toda relación de pareja. Pero, para qué si, por un lado, ella lo hace -el odio y el escupitajo- con rabia de lolita

(inciso, ¿será el lolitismo en las mujeres lo que el peterpanismo en los hombres? Qué referentes tan dispares para el “I don’t wanna grow up”)

y con el cadáver tan reciente que aún se lo puede follar porque no huele a cochambre. Por otro lado, todo esto del amorío pertenece a las verdades -o engaños- de cada cual. Ni siquiera tengo nada reciente que me empuje a ese tono: tengo a zorratumor a un océano de distancia -literal, con agua y husos horarios de por medio; vive a casi medio día mío, y eso es todo lo que sé y quiero saber de ella-, y ninguno de mis variados y extraños polvos me lleva a la rabia. Todo lo más a la desgana.

Written by Javi Sánchez

agosto 4, 2009 at 1:23 pm

Publicado en Trámite, Ñoñokun

Tagged with , , , ,

Agárrense que vienen curvas

leave a comment »

Venía de Salamanca a Madrid en un autobús que he montado mil veces, tal vez mil, sí. Como las amantes de larga duración, ese viaje suele ser más agradable que placentero, más cómodo que lujurioso. Pero hoy ha cambiado la cosa, teníamos obras y desvíos, caminos secundarios de nuevos paisajes, con los árboles a medio hojarse, con pequeñas lagunas recónditas de las que nadie me habló -o yo no presté interés, que bucólico lo soy en microdescargas-. Ya cerca del presumible orgasmo estacional, hemos accedido a Madrid por otra ruta, en la que he visto cementerios y niños y animales y postalitas que no imaginaba que se escondieran entre el túnel de Guadarrama y la burbuja monóxida. El viaje de siempre dejó de serlo por sorpresa, accidente o infraestructura, y se ha convertido en un nuevo e imprevisto polvo. Tan bello, que no pienso repetirlo por lo menos en un mes: aquí estoy y aquí me quedo, sobre todo para lo que me queda aquí si no me sonríe la crisis.

También, vengo con la ternura como segunda capa de piel bajo mi dermatitis alérgica. Con la sonrisa en la recámara para disparar de vuelta a las sonrisas féminas. Volviendo a los discos que yacían bajo la mierda, la inquina, la ex. Con ganas de suspirito y tontería, así tenga que inventármelos o confundirlos como unas tags inapropiadas.

Y he pensado que esto (que ni avanza ni retrocede con respecto a mi Quimicefa original y sabe dónde va tanto como sé yo dónde van mi corazón ausente o la primavera que me florece en su lugar) necesita algo más. Y yo con él. Así que mañana les presentaré a Jacinto Pernocta, el primero de muchos y variados escritores inéditos e inconclusos que he ido documentando en estos años con mi chapita de detective amateur.

Probablemente, el escritor más importante de la Móvida. Y hasta aquí pueden leer.

Written by Javi Sánchez

mayo 5, 2009 at 12:48 pm

Publicado en Trámite

Tagged with , ,

Pavoroso dolor de espalda

with one comment

Si esto fuera de verdad el futuro, yo estaría llamando a un 902 exigiendo un cambio de músculos lumbares, teniendo un pifostio increíble con alguien tan mal pagado como titulado en exceso. O contratando un servicio de aniquilación selectiva de terminaciones nerviosas, que sustituyera el dolor por pop-ups de autodiagnóstico: “problemas lumbares, pulse f1 para más ayuda”. Mejor todavía, como es festivo, dejaría mi cuerpo tumbado en una silla que me diera de comer y me limpiara las caquitas con cibernético cariño, y viviría unas horas en la red neurosocial de mi elección. Sin dolor.

Pero no, me duele tanto la espalda que odio a la humanidad más de lo habitual. Echo grititos por la casa. apenas puedo escribir. Vivo sin tabaco. Creo que he dormido en el lado de la cama que no me correspondía. En su lado de la cama. Me quedan dos meses de dura lex en esta casa que odio y, cuando me vaya, voy a quemar ese colchón en el descampado de al lado. Si pudiera, quemaría todos los colchones donde follé con ella, hasta que no quedara ni una prueba material de que un día fui zoofílico.

Written by Javi Sánchez

mayo 1, 2009 at 2:13 pm

Publicado en Trámite

Tagged with , ,

Aviónica

with 5 comments

[Adoro a mi madre por encima de todas las cosas. No se pasen ni media con ella si comentan. De mí, ya saben: poco pueden hacerme que no me haya hecho ya alguna ex, o el coche que me atropelló cuando tenía nueve o diez años]

Me mata estar en la casa de mis padres estos días, y no poder escribir más de diez líneas sin ser interrumpido por ese defecto atroz del habla salmantina: hay una incapacidad en la meseta para definir los objetos de la conversación y su ubicación espacial. “Te cojo esos” ¿Cuáles? “Los de ahí” Me rindo. “Esos de ahí, los de encima” Tú estás cocinando y yo estoy en la habitación del cablemódem. “Ven a tu habitación”

(No es mi habitación. Es mi ex habitación. Es un cadáver. Un cuarto. Y como hace toda madre, lo tienes embalsamado en unos años con los que ya ni siquiera me identifico. Vas acumulando otras cosas. Libros, cuadros que ya no quieres, ropa que no es mía y que ya no usáis ninguno de los dos. Está genial para ser un arqueólogo de identidades, un forense de adolescencias, lo sé. Uno de mis tíos vive en Alicante desde antes de que yo naciera, y en casa de mi abuela, siempre fue “la habitación de José Luis”, mezcla de almacén y de quien carallos fuera ese tío mío cuando fue salmantino. Allí le he buscado yo, adivinando poco a poco porque fue el primer miembro de mi familia materna directa en escapar de Salamanca. Imagino que influyó para que yo fuera el segundo.

Pero yo no tengo hermanos ni hermanas. Ningún sobrino mío va a repasar los libros para adivinar cuáles eran los míos y cuáles los que han acumulado allí -fácil, si están Irvine Welsh y Danielle Steele, García Montero y Almudena Grandes,  cohabitando la misma estantería, en un fornicio literario absolutamente contra natura-. Nadie va a planear su fuga de la ciudad dorada siguiendo mi poco edificante ejemplo, y pidiéndole consejo a Sandy, mi demonio tengú tallado en hueso de yak que cuelga enfrente de mi cama.

Y la mujer de mi tío, al menos, siempre ha sido espectacular motivo para cualquier fuga: la ciencia forense es un apoyo a la investigación, no la solución al caso per se.

No es mi habitación: no hay wifi)

Así que vamos al cuarto, donde mi madre dice “Javierito, esos”. No le veo los ojos mientras lo dice, ni mueve las manos al hablar. ¿Los cables? “No” ¿Los juegos de la Play 2? [God Hand, Disgaea II, God of War, Dragon Quest VIII] , “No, los pantalones” ¿Los cuatro pantalones que están encima de la única silla de este cuarto? “De tu habitación” Del cuarto. ¿Qué pasa con ellos? “¿Cuáles son para lavar?” Los Levi’s desgastados de costura diagonal, rotos en la pata -por cuatro años de electroclash y britpoperío y otros bailes, no digo. Podría enumerar el rostro y dos circustancias de cada mujer delante de la que han caído esos pantalones en concreto, y el día que me los compraron, en el que nació Ian Curtis: mi cumpleaños. No digo nada de eso-. “¿Cuáles” Esos, mamá. “Ah, haberlo dicho”.

No hay ironía en esto. Los salmantinos son perfectamente capaces de orientarse así. Debe haber algún rasgo fenotípico de la zona que proporciona telepatía de bajo nivel orientada a objetos. No lo tengo. ¿Seré adoptado? He visto a varias personas que, entre loísmos y voces, son capaces de organizar una cena para 30 individuos con media docena de “pon esos ahí”. Si fuera general en guerra, haría una brigada charra de comunicaciones que repartiría entre todas mis divisiones y ni me molestaría en encriptarlas: sin intérprete, yo tampoco sabría dónde coño va a comenzar la contraofensiva. La hora, sí, porque el “luego” charro, en sus noventa y cinco variantes, lo domino como pocos. Pero eso es más por tener pito, y porque el tiempo en las noches es más elástico que líquido.

Igualmente, vuelvo al cuarto del ordenador, borro y empiezo este texto porque ya he olvidado las cuatro líneas que tenía escritas del otro, y leyéndolas no sé dónde iba yo con ellas, ni con este título. ¿Aviónica? ¿De verdad iba a hablar de las alucinaciones con el Gradius que tuve en el Cubic hace dos noches a ritmo de electro y hasta las tetitas? ¿Lo de la alemana, tal vez? ¿Cuálo? [charrismo] Soy salmantino defectuoso, está claro.

Entonces, más o menos cuando yo estaba rememorando-barra-tecleando los polvos y amores que eché con esos, mis primeros pantalones vaqueros no-negros desde los 15 años, mi madre terminó de cocinar y me reclamó de nuevo. “¿Qué hago con estos?” Pero, por la dirección de su voz y el tiempo transcurrido, yo ya estaba enumerando los pertinentes estos que podía haber en los bolsillos de esos. Incluyendo la prórroga caducada del permiso de residencia de mi ex, que encontré en mi bolso del portátil al bajar del autobús, y guardé distraídamente en mi bolsillo del culo. Ni idea de por qué estaba ahí. Ni de que ella me hubiera cogido nunca el bolso.

Tíralos, sin despegar las manos del ordenador. “Vale” Gracias, y termino el post.

Written by Javi Sánchez

abril 11, 2009 at 5:14 pm

Publicado en Trámite

Tagged with , , ,

Thou shalt not blog on mondays

with 4 comments

Adiós, blogdrive. Hola, wordpress.

Nos presentaremos.

Soy Kun.  Acabo de superar la treintena hace tan poco que todavía me come el estallido sónico. Escribir me ha dado de comer durante casi toda mi vida adulta, y no sólo en lo económico. Blogueo por las mismas razones por las que el resto de la gente se masturba: para aliviarme, para fantasear, para perder unos minutos con un poquito de placer. Y para mí mismo, con lo que perdonarán que no me preocupe en conseguir lectores.

Aunque no se preocupen, que se me ha tildado de pornógrafo emocional en muchas ocasiones. Otro punto en común con la masturbación, imagino.

Vengo aquí un poco espantado de la monocromía que he escogido como tema, de la iPureza del editor que los usuarios de wordpress conocerán mejor que yo. Vengo aquí porque mi blog anterior murió como un filete, a dentellada limpia. No sé de qué escribiré, pero eso nunca ha sido un obstáculo. Imagino que habrá metáforas, piernas que se abren y se cierran, bofetadas de odio, y muy de vez en cuando, algo de ficción y poesía medianamente correctos.

No creo en ningún dios, pero tengo una colección de ídolos caídos que sobrepasa la alineación completa de los GI Joe en los 80. Oh, y normalmente les exabruptaría un “les odio a todos”, pero las glándulas de la odiamina están completamente centradas en mi más reciente ex.

Pero no se preocupen: es algo temporal, y tardaré poco en insultar todo lo que se mueva, empezando por mí.

Empezamos.

Written by Javi Sánchez

abril 6, 2009 at 4:23 pm

Publicado en Trámite

Tagged with , ,